Hace casi dos siglos, en el campo de Francia, Nicéphore Niépce dejó una placa expuesta frente a una ventana durante horas y consiguió fijar una imagen. Fue el comienzo de la fotografía. Francia celebra ese aniversario con un año entero de exposiciones, y una de las más esperadas abre el 4 de noviembre en el lugar menos esperado: el Museo del Louvre.
La exposición
Louvre Photo se presenta en el Mezzanine Napoléon del museo hasta el 3 de mayo de 2027. Según el Louvre, reúne más de 300 fotografías que tienen al propio museo como tema: sus obras, sus salas, sus jardines, sus visitantes, su personal y lo que pasa detrás de escena, desde la invención de la fotografía hasta hoy.
Las curadoras son Quentin Bajac, director del Jeu de Paume, y Dominique de Font-Réaulx, conservadora del Louvre. Las fotos vienen de los archivos del museo y de colecciones como los Archivos Nacionales, la Biblioteca Nacional de Francia, el Museo de Orsay y el Museo Carnavalet. Incluye también los encargos fotográficos que el Louvre hace desde principios de los años 2000, el más reciente al fotógrafo Robert Polidori.
La imagen de esta página es un buen ejemplo: una fotografía de René Dagron de 1878 que muestra a la multitud frente al Arco del Carrusel, junto al Louvre, mientras el globo de vapor de Henri Giffard se prepara para subir.
Un año de fotografía
La exposición forma parte del programa del bicentenario de la fotografía del Ministerio de Cultura de Francia, que va del 1 de septiembre de 2026 al 30 de septiembre de 2027. Paris Zigzag reúne algunas de las muestras en París y sus alrededores:
- Robert Capa, en el Museo de la Liberación, hasta el 20 de diciembre.
- Nadar en las Catacumbas de París, hasta el 31 de enero.
- Irving Penn y la moda, en la Maison Européenne de la Photographie, hasta el 17 de enero.
- Kwame Brathwaite y su serie Black is Beautiful, en la Maison Robert Doisneau, hasta el 14 de marzo.
- William Klein y Nueva York, en el Jeu de Paume, desde el 26 de enero.
Lo que enseña
La idea de Louvre Photo es simple y poderosa: un mismo lugar, fotografiado durante casi dos siglos, cuenta una historia distinta en cada época. Cambian las cámaras, la ropa de la gente, la forma de mirar el arte y hasta lo que se considera digno de fotografiar.
Para un fotógrafo, es una lección sobre el valor de volver al mismo sitio. Un proyecto de largo plazo sobre un lugar, un barrio o una institución gana fuerza con los años, porque el tiempo se vuelve parte del tema.
En República Dominicana hay material de sobra para pensar así. La Zona Colonial, el Malecón, un mercado, una escuela o una iglesia de pueblo han sido fotografiados durante generaciones. Buscar esas imágenes viejas en archivos familiares, periódicos o instituciones, y fotografiar hoy los mismos lugares desde los mismos ángulos, es un proyecto al alcance de cualquiera con una cámara y paciencia. Y es la clase de trabajo que, dentro de veinte años, valdrá mucho más que hoy.

