Greta Gerwig empezó escribiendo y actuando en películas independientes de presupuesto mínimo. Luego dirigió Lady Bird, Little Women y Barbie. Ahora presenta Narnia: The Magician's Nephew, una producción de 280 millones de dólares para Netflix que llegará primero a los cines. Y en el análisis del tráiler que publicó Netflix, dejó una frase que cualquier director debería guardar: cuando pasas de una película muy pequeña a una muy grande, los fundamentos son los mismos.
La película
Es la adaptación de The Magician's Nephew, la novela de 1955 de C. S. Lewis que funciona como precuela de la saga. Dos niños del Londres de 1900 viajan con un anillo mágico a otros mundos y presencian la creación de Narnia por Aslan. Los protagonistas son los debutantes David McKenna y Beatrice Campbell, junto a Daniel Craig, Emma Mackey, Ciarán Hinds y Carey Mulligan. Meryl Streep pone la voz de Aslan.
El estreno estaba previsto para noviembre, pero se movió a 2027: llegará a cines a partir del 12 de febrero y a Netflix el 2 de abril. El tráiler usa Stairway to Heaven, de Led Zeppelin, y Gerwig se reunió con Robert Plant y Jimmy Page para conseguir los derechos.
Hacerla para la pantalla más grande
Gerwig escribió los primeros borradores entre 2020 y 2021, después de presentarle la idea a Ted Sarandos, el jefe de Netflix. Según contó a Associated Press, le dijo que solo sabía hacer películas para la pantalla grande. La respuesta de Sarandos fue que la hiciera para la pantalla más grande que pudiera imaginar.
También explicó qué la diferencia de otras superproducciones: las películas de este tamaño suelen tratar sobre la destrucción, y esta trata sobre la creación de un mundo.
Lo que aprendió con Barbie
Gerwig escribió borradores de Narnia, se fue a hacer Barbie y volvió. Dice que no habría podido hacer esta película sin lo que aprendió allí. Habló también de cómo dirige un equipo enorme: ella tiene una visión en la cabeza, y esa visión se convierte en un lenguaje compartido, como si todos vivieran el mismo sueño. Cada decisión vuelve siempre a C. S. Lewis, la fuente.
Lo que aprende un director
Hay tres ideas útiles en todo esto. La primera: la escala cambia el presupuesto, no el oficio. Saber qué quieres que sienta el público en cada escena, dirigir actores y construir un lenguaje visual coherente es igual en un corto que en una superproducción.
La segunda: la visión tiene que poder compartirse. Un director no hace la película solo; hace que cien personas imaginen lo mismo. Referencias claras, un tono definido y una fuente a la que volver, en su caso los libros, son lo que mantiene unido al equipo.
Y la tercera: los proyectos grandes se preparan durante años. Gerwig lleva seis años con Narnia. Para un director dominicano que sueña con un proyecto ambicioso, la lección es empezar a escribirlo hoy, aunque el camino pase primero por películas más pequeñas.

